En el seno de la Unión Europea se dictó en abril un reglamento que ha entrado en vigor el pasado mes de mayo. Este reglamento deroga una directiva previa que se había dictado en relación a la protección de datos, concretamente la Directiva 95/46/CE. Como muchos de nosotros sabemos, las consecuencias que llevan aparejados los reglamentos respecto de las directivas son distintas, en tanto en cuanto los reglamentos son de aplicación directa, por lo que ahora más que nunca los profesionales jurídicos han de adaptarse a nuevos retos en el ámbito de la protección de datos.

Ahora bien, aunque en un principio el hecho de que este Reglamento (UE) 2016/679 tenga aplicación directa, la UE ha previsto que las empresas tengan un plazo de dos años para incorporar estas nuevas disposiciones sobre la protección de datos a sus procedimientos de trabajo. Podemos decir que esta regulación aúna las novedades sobre la protección de datos de las personas físicas y la libre circulación de datos.

LOPD

Algunos de los aspectos a tener en cuenta a la hora de incorporar las nuevas disposiciones giran en torno al consentimiento informado, en concreto en lo que se refiere a los requisitos de este, por ejemplo ahora habrá de realizarse mediante un acto afirmativo e inequívoco. Se acabaron las inacciones y el consentimiento a través del silencio.

Además se establecen también otras modificaciones en relación a los responsables de los ficheros ya que se consolida el principio de transparencia eliminando la obligación de inscribir los ficheros en agencias o autoridades de protección de datos.  En este sentido, las empresas habrán de garantizar que solo utilizan los datos estrictamente necesarios para su actividad profesional.

¿Qué ocurre con la LOPD? Lo cierto es que la normativa europea no deroga la actual LOPD pero sí que desplaza su aplicación, por lo que las Cortes Generales próximamente habrán de ponerse manos a la obra y modificar las actuales disposiciones para crear una serie de certificados y sellos que aseguren que la protección es efectiva en las empresas españolas.