Como en muchas ocasiones hemos hablado, todos los ámbitos de nuestra vida se encuentran cada vez más influenciados por las nuevas tecnologías. Muestra de ello es incluso la actualización de la Administración Pública para la incorporación de métodos tecnológicos más eficientes, como por ejemplo las notificaciones telemáticas en los juzgados.

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Ahora esta comunicación más eficiente con las Administraciones Públicas quiere dar un paso más allá e invadir incluso más partes de nuestra vida. Si lo pensamos, para muchos de nosotros, nuestro teléfono móvil es prácticamente una extensión de nosotros, apenas nos separamos de él y consultamos desde el correo, hasta las noticias, pasando por hablar continuamente con nuestros conocidos a través de las aplicaciones de mensajería instantánea. Por lo que imaginar que algunos de los trámites que hacemos a menudo con la administración pasasen ahora a poder hacerse a través de nuestro teléfono, no sería ninguna locura.

Si algunos trámites ya podemos hacerlos con nuestro ordenador conectado a internet, podríamos pensar en la fluidez que podríamos conseguir en cuanto a la comunicación con algunos administrativos. De ahí que ciertas instancias de la Administración Pública estén barajando la posibilidad de utilizar aplicaciones móviles de mensajería instantánea para consultas básicas de los ciudadanos.

En este sentido, el uso de este tipo de aplicaciones por parte de la Administración podría suponer un reto para el legislador, puesto que se debería crear un cuerpo legal de protección de los diferentes datos de los usuarios, así como de la información dada por la Administración. El primer paso, como ocurre en muchas ocasiones es contar con el consentimiento de los ciudadanos, puesto que ellos han de ser conscientes del tratamiento de sus datos y de cómo se va a realizar este.

Sin duda, todas estas mejoras podrán suponer una comunicación más eficiente con las Administraciones Públicas donde todos como ciudadanos nos veremos favorecidos, pero más aún aquellos que tratamos de manera tan directa y continua con la Administración como somos los profesionales del ámbito jurídico.