Como todos sabemos, cuando hablamos de participaciones preferentes nos referimos a los títulos emitidos de una sociedad con rentabilidad variable pero además no garantizada. Estas participaciones no suelen llevar aparejados los derechos de voto ni participación en el capital a quienes las poseen.

Las participaciones preferentes se han venido utilizando como instrumentos financieros emitidos por sociedades que necesitan inversión externa para seguir con su ritmo normal de negocio o bien para ampliarlo sin poner en peligro el control mismo de la sociedad. Tienen las características necesarias para ser un instrumento híbrido entre la renta fija y la renta variable y en muchas ocasiones son recomendadas por los asesores financieros de ciertas entidades dependiendo de las características de la sociedad. Antes de 2003 estas participaciones preferentes podían ser emitidas por entidades offshore, pero a partir de la ley 19/2003 estos movimientos de capital han sido regulados para evitar el blanqueo de capitales.

Participaciones

Una de las características que durante la crisis ha mermado la popularidad de las participaciones preferentes es que en caso de quiebra estos inversores serán los últimos en cobrar una vez se disuelva la sociedad, solo antes de los propios accionista, por lo que en caso de déficit extremo, se hacen poco atractivas al no representar garantías reales de su devolución a quienes son titulares de participaciones preferentes.

Cuando se trata de un pleito relacionado con participaciones preferentes, lo mejor es acudir a abogados especialistas y con experiencia en el sector, porque estos serán quienes nos puedan asesorar sobre cuál es la mejor forma para recuperar nuestra inversión, pero además podrán ceñirse a los plazos y requerimientos que son típicos en este tipo de litigios. Son muchas las entidades de crédito que por desgracia en la actualidad se han visto salpicadas con situaciones de participación de preferentes donde los inversores no recibían lo convenido, de ahí que el asesoramiento y la representación resulte clave. Sea por la vía arbitral o sea por la vía judicial, confiar en los profesionales del Derecho puede ser la diferencia entre una victoria o un fracaso.